Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2022

ELLOS

  Nunca se buscaban, pero sus pies caminaban a encontrase. No eran conscientes, pero se pensaban, como mínimo una vez al cabo del día. Eran como dos rectas que se cruzan. Encuentros casuales que se convertían en las sonrisas de sus días grises. Se convertían en el sol de las tormentas del otro. Incluso formaban sus propias tormentas. Uno se convertía en trueno y el otro en relámpago, para iluminarse y sanar en el mismo instante en el que desataban su tempestad.

HUYENDO DE LA REALIDAD

Me encuentro aquí, una vez más, huyendo de la realidad. Escondiéndome del mundo exterior de nuevo para adentrarme en mí y mi subconsciente, para encontrarme con mi yo escritor. Vuelvo a estas páginas en blanco para llenarlas de palabras, historias y sentimientos. Para sentirme viva al menos una vez al día, o a la semana, no importa. Recaigo en mi rincón único y personal, solo para mí. Algo que nadie verá y, por supuesto, no leerá. Huyendo de la realidad, puedo ser yo misma y contar(me) todo lo que siento, aunque para comprenderme tenga que escribirlo. Puedo leerme cuando quiera y ver en qué fallé, para aprender de ello y no volver a cometer.

HURACÁN

A veces, las cosas llegan como un huracán. Un día cualquiera, sin saber cómo ni por qué, aparece algo, o alguien que destroza tu mundo, lo deja patas arriba y se marcha como si nunca hubiera existido. No puedes controlarlo y, sin embargo, aparece. No lo ves, no sabes cuándo, cómo ni por qué. Aparece en escena en el momento más inesperado de todos. Y vuelve a desaparecer. Lo rompe todo y ya no queda rastro de lo que eras. A veces, te recompones en cuestión de unas pocas horas. Otras, te cuesta toda una vida y, aun así, es imposible. Cierras tus heridas, intentando aislar las cicatrices, porque no entiendes que ahora son parte de ti. Esas marcas sólo te hacen más fuerte, si sabes afrontar la situación, claro. En cambio, si no sabes, o no consigues controlar la situación, caes. Terminas en el peor y más doloroso abismo que jamás pudiste imaginar. Así son los huracanes. Impredecibles.

RAZONES

 He devorado por completo la serie de Netflix, “Por trece razones”. Y digo devorado porque no hay palabra que mejor lo resuma. No daba un duro por la serie y terminó enganchándome, y eso no se consigue muy a menudo conmigo. Creo que lanza un mensaje duro y real a la sociedad. Habla de bullying, algo demasiado sonado últimamente en todos los medios de comunicación y redes sociales. También habla del suicidio, y de cómo pequeños actos, pequeñísimas cosas, pueden amontonarse hasta formar una gran montaña de problemas que lleva a alguien a cometerlo. Algo también demasiado en auge últimamente. Mirando unos meses atrás, hemos podido escuchar, ver o leer de jóvenes que se han quitado la vida en diferentes puntos del mundo, generalmente por abusos. ¿Qué nos está pasando? ¿Estamos perdiendo la poca humanidad que nos quedaba? En lo personal, y volviendo a “Por trece razones”, en muchos puntos me he sentido identificada con Hannah. De un modo u otro, yo también sufrí burlas y mofas hace algú...

HUIR

Necesito desesperadamente irme de este maldito lugar. No aguanto más esta ciudad, o pueblo, no me importa. Al final terminará por superarme la situación. Me siento como un ratón atrapado en un laberinto sin salida donde, cada giro, en cada esquina, sólo implica un problema más, otro desafío que enfrentar. Quiero huir. Salir de aquí. Este lugar no hace más que intoxicarme poco a poco hasta dejarme sin aliento. A veces siento que me ahogan las miradas, gestos y palabras a mi alrededor, a cada paso que doy, no importa en qué dirección. Aquí, rodeada siempre de la misma gente, las mismas caras, las mismas palabras. Poco a cambiado en los casi veintiún años que llevo aquí atrapada. Los mismos insultos, provenientes, casi siempre, de los mismos labios. Las mismas miradas, provenientes de los mismos ojos. De odio y superioridad. Ambas. Una seguida de la otra. El orden no importa. Y, cuando crees que, por algún motivo conoces a una persona que es diferente, ésta misma te demuestra lo contr...

TODO LO QUE JAMÁS TUVE EL VALOR DE CONTARTE

 He vivido demasiado. Sólo a veces. Pero nunca me he enamorado. Jamás tuve esas mariposillas en el estómago que dicen que se sienten. Por ese motivo, y para mi suerte, tampoco he vivido nunca a la sombra de nadie. Jamás he dependido única y exclusivamente de otras opiniones. Escribo desde hace tiempo, no demasiado, no suficiente. Me he inspirado mil veces en cosas banales y sin sentido, escribiendo en mis infinitas noches de insomnio. Gracias a escribir, la presión en mi pecho se marchó. Encontré mi forma de desahogo. El problema es que, aún escribiendo diccionarios completos sobre ti, nunca es suficiente. Nunca parecen esfumarse mis ganas de ti y de relatarte millones de opiniones, acciones y oportunidades perdidas. Por todo esto y más, eso es para ti. También para mí. Para eliminarte de una vez por todas de mi vida y mi mente. Para deshacerme de ti, igual que tú hiciste conmigo, acallándome en tus recuerdos. Quizá nunca llegues a leer siquiera estas primeras líneas, pero si lo ha...

¡Bienvenidos a mi pequeño mundo!

En ocasiones, todos necesitamos un tiempo a solas con nosotros mismos para pensar y reflexionar todo lo que nos acontece en la vida. Problemas y soluciones. Eso es todo lo que queremos que ocurra diariamente. Cada quien, decide hacerlo a su modo. En mi caso, escribiendo. Escribir me ha dado la posibilidad de ver mis problemas desde otros ojos, y así poder buscarles solución. Y, no sé, llevo tantísimo tiempo haciéndolo que ya forma parte de mi vida. No concibo el día a día sin escribir mis reflexiones o chorradas. Ya sea en una libreta, un post it, una nota del móvil o un servilleta. No importa dónde, lo importante es que la inspiración no se disipe. He decidido, que éste sea mi lienzo y mi expresión. No quiero que todo lo que llevo dentro de mí se pierda. Al menos, quiero dejar algo que algún día alguien leerá.